quebradona

Un parque biodinámico inspirado en el paisaje

Para construir un parque en Jericó sobra inspiración de la naturaleza, sus hermosos paisajes y el respeto por la arquitectura natural con elementos como la guadua, son la base para el parque biodinámico que proyecta la Minera de Cobre Quebradona.

Jericó es considerado el “pueblo más hermoso de Antioquia” por su topografía, estilo republicano y paisajes llenos de mil colores gracias a sus verdes y azuladas montañas, bosques naturales y secos, desde alturas que llegan casi a los 2 mil metros.

Tan cerca de las estrellas, es fácil ver la cadena montañosa de la cordillera de los Andes, divisar el serpeante río Cauca y toparse con aves como el cacique candela y el copito, así como mamíferos como el tigrillo y la nutria de río, y especies como el comino crespo, el roble de tierra fría, el magnolio, el cedro de montaña y la guadua.

Toda esta magia sirvió de inspiración al grupo de arquitectos que construye el parque biodinámico que se empezará a construir al tiempo con la mina de cobre Quebradona, considerada como la más grande y moderna del país y de la región.

Una vez la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) le dé el sí a este proyecto de la Minera de Cobre Quebradona, filial de AngloGold Ashanti (AGA) se empezarían a construir las primeras 10 hectáreas de este parque que asegura la máxima mitigación del impacto visual del proyecto minero.

Además, se augura con este parque Bio el gran legado en materia ambiental para el territorio, pues permitirá la reconexión del corredor biológico que existía entre el río Cauca, el río Piedras, la quebrada Quebradona, el distrito de manejo integrado Cuchilla - Jardín -Támesis y la quebrada La Guamo.

Juan Manuel Peláez, arquitecto, diseñador y director del equipo interdisciplinario a cargo del parque biodinámico de la mina Quebradona, destaca tres aspectos clave de esta esta propuesta bioarquitectónica:

Uno, con el parque se busca la reestructuración del bosque seco tropical, esta es una zona que se ha caracterizado por tener ese ecosistema, pero por las transformaciones que ha tenido la región, el bosque se ha venido desapareciendo, al igual que en otras zonas del país.

Dos, con el parque, ubicado en la vereda Cauca, se construirá un laboratorio de investigación que garantizará la preservación forestal, hídrica y de especies animales endémicas.

Y tres, este parque empieza a prestar sus servicios en paralelo cuando la mina también empiece a hacer su procedo de producción y construcción.

Esta propuesta está basada en la regeneración, protección y conservación del entorno. “Un parque que mira mucho al paisaje, se nutre de ese paisaje, lo reconstruye, aprendemos de esa reconstrucción y al mismo tiempo para que la vida del parque esté garantizada, lo hacemos a partir de toda una estrategia de energías renovables”, así lo explica el papá de este parque, el arquitecto Juan Manuel Peláez.

Con Juan Manuel trabaja el arquitecto y paisajista Nicolás Hermelin, quien ha participado en los diseños de varias de las obras arquitectónicas más notables de Medellín como el Jardín Botánico, ellos, decidieron nutrirse del paisaje de Jericó e incorporar al parque elementos también de la cultura ancestral como es la guadua.

Todo en guadua

La guadua (género del bambú) es considera como una de las plantas nativas más representativas de los bosques andinos, y ha sido “primordial en la transformación económica y de dinámicas de construcción de muchos de los pueblos del suroeste antioqueño, inclusive esto abarca hasta el eje cafetero”, resalta el arquitecto Peláez.

La guadua se introduce, mostrando su proceso de cultivo y transformación que se puede apreciar en las diferentes áreas del parque como los observatorios, avistamientos, laboratorios, viveros, aulas y atrapanieblas. Toda la infraestructura es a base de esta caña siguiendo el concepto bio del parque.

Para el diseño arquitectónico, también se inspiraron en los nidos de los gulungos (oropéndolas) son pájaros que crean bolsas alargadas (hasta de un metro de largo), tejidas con fibras naturales que cuelgan de las ramas de los árboles.

Los arquitectos del proyecto hicieron una interpretación de estos tejidos naturales y construyeron gulungos de guadua para las torres de avistamientos de aves, aulas, laboratorios y atrapanieblas, entre otros.

Las bondades de la guadua permiten construcciones que pueden soportar la intemperie, además de aportar una visión de continuidad estética con el paisaje.

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Así será el parque biodinámico Quebradona

Como una innovación sin precedentes en el mundo minero, es considerado desde ya el parque biodinámico Quebradona, el cual se construirá en Jericó, Antioquia, al tiempo con la minera de cobre más grande y moderna que tendrá Colombia y la región.

La historia de la minería en Colombia está a punto de tener un hito que marcará el comienzo de una nueva minería más comprometida con el medio ambiente, se trata de la construcción de la mina de cobre más grande y moderna del país y de la región, que al tiempo se hará con el parque biodinámico más innovador en Jericó, Antioquia.

Y aunque tanto la minera como la construcción del parque dependen de la licencia ambiental que otorgue la Autoridad nacional de Licencias Ambientales (Anla) a la Minera de Cobre Quebradona, filial de la firma sudafricana AngloGold Ashanti (AGA), está todo listo para poner la primera guadua. Si, es que la guadua será el elemento principal en la arquitectura del parque biodinámico, que quedará ubicado en la vereda Cauca, del municipio de Jericó, y que inicialmente abarcará 10 hectáreas hasta llegar a 577 hectáreas.

Bio porque busca preservar, rehabilitar y recuperar los ecosistemas existentes en la zona y dinámico porque se irá construyendo simultáneamente con la mina de cobre, y adaptando a las necesidades de sus visitantes que encontrarán un ambiente eco y recreativo, pero también formativo.

Para Juan Manuel Peláez, arquitecto, diseñador y director de un equipo interdisciplinario a cargo del parque Qebradona este parque además de ser un punto de encuentro para el suroeste antioqueño, mejorará el capital natural de la región.

Los tres principios básicos del parque son la recuperación del bosque seco, la investigación y producción orgánica y la construcción de elementos en guadua.

Recreación e investigación

Los visitantes al llegar al parque se encontrarán con un corredor de árboles grandes que dan la bienvenida para llegar a la montaña en donde estarán las 10 primeras hectáreas, marcadas por varios senderos y espacios.

Se identificaron unos senderos para avistamientos, a donde se podrá llegar con la ruta del bosque seco tropical que se piensa recuperar (Cerca de 2.550 hectáreas).

En este sitio los visitantes encontrarán el primer grupo de módulos de avistamientos y observatorios, que consisten en una serie de estructuras de 12 metros de altura, construidas en guadua, y que poseen una forma inspirada en los nidos de los gulungos (pájaros de la zona). Desde allí podrán apreciar el paisaje, el rio cauca y escuchar y ver las aves y mamíferos que se camuflan en este ecosistema.

Otro sendero es la ruta de las energías renovables, en donde los jericoanos y turistas podrán ver cómo se produce la energía del parque. El arquitecto, Juan Manuel Peláez, destaca de esta zona las ruedas hidráulicas que podrán apreciarse, una esfera gigante que capta la luz solar durante todo el día y un gran abanico, que le darán la energía a este espacio.

Dentro de la infraestructura del parque, se ha diseñado un componente de formación e interacción con la comunidad. Se encontrarán ‘las aldeas’ que son un conjunto de 12 aulas que tendrán una programación permanente relacionada con la conservación de las especies nativas, entre otros temas, dirigidos a estudiantes, investigadores y comunidad en general.

Las aulas, van a estar acondicionadas con realidad aumentada, y contarán con todos los dispositivos necesarios para que la experiencia del visitante sea multisensorial.

También los visitantes se toparán con atrapanieblas de guadua, y aprender cómo funcionan estos sistemas que captan las gotas de agua microscópicas que tiene la neblina para transformarla en agua que se puede usar.

El parque contará también con el sendero de los viveros, en donde se va a hacer la siembra del componente complementario para el bosque seco tropical. “Ese proceso también está habilitado para que la gente pueda aprender de él, del proceso de ciclo de siembra y cómo van pasando a otras áreas para reconstruir el bosque”, explicó el arquitecto Peláez.

Además de los senderos el mapa del parque incluye unas estancias temáticas para que los niños puedan jugar, habrá lugares de exposición, zonas para ejercicios, y también muestras de hallazgos arqueológicos, que ya están identificados dentro del parque.

Aparte de la regeneración, protección y conservación del entorno, el parque biodinámico se contempla como una oferta importante para el turismo de la región suroeste de Antioquia.

El parque es uno de los entregables que va en línea con el modelo de negocio de la Minera de Cobre Quebradona, que el año pasado hizo parte de las primeras sociedades BIC (Las Sociedades Comerciales de Beneficio e Interés Colectivo, o Sociedades BIC) de Colombia, es decir las empresas con triple propósito: crear valor económico social y ambiental.

Un proyecto para salvar el bosque seco tropical

Dentro del plan de mitigación de la mina de cobre Quebradona, AngloGold Ashanti busca poner en marcha un ambicioso proceso de recuperación del bosque seco tropical en Jericó. ¿Cuál es su propuesta?

El municipio del suroeste antioqueño, Jericó, tiene la fortuna de contar con la mayoría de pisos térmicos, al estar ubicado entre la parte alta de la cordillera occidental y el valle del río Cauca. Esa privilegiada posición hace de esta zona del país una región con una riqueza inigualable en biodiversidad. Sus visitantes y habitantes no solo se pueden deleitar con los paisajes cafeteros, sino también con los de bosques altoandinos y secos tropicales. Desafortunadamente, debido a la actividad antrópica que ha aumentado en los últimos 60 años, con la colonización de los valles interandinos de los ríos Magdalena y Cauca, el tamaño de estos ecosistemas se ha reducido dramáticamente. En especial, el del bosque seco tropical (BST), que tal y como explican diversos investigadores y ecologistas, estuvo a punto de desaparecer sin que lo conociéramos.

Conscientes de esta realidad en la zona, AngloGold Ashanti (AGA) ha propuesto un completo y robusto plan de acción en su estudio de impacto ambiental, con el fin de garantizar no solo la subsistencia del bosque seco tropical existente, sino recuperar buena parte del bioma que hoy se ha perdido y ampliar así los corredores naturales para conectar fauna y flora en esta región.

El bosque seco tropical es un ecosistema (aunque algunos investigadores como los del Instituto Humboldt prefieren denominarlo bioma por su complejidad) ubicado en las tierras bajas comprendidas entre México y el norte de Argentina. Camila Pizano y Hernando García, en el libro El bosque seco tropical en Colombia, explican que la principal característica de este bioma es “una fuerte estacionalidad de lluvias marcada por una época seca (menos de 100 mm de lluvia) de cuatro a seis meses al año” que ha causado “una serie de adaptaciones morfológicas, fisiológicas y de comportamiento en plantas, animales y microorganismos para los cuales vivir en el bosque representa un reto”.

El bosque seco tropical es un ecosistema (aunque algunos investigadores como los del Instituto Humboldt prefieren denominarlo bioma por su complejidad) ubicado en las tierras bajas comprendidas entre México y el norte de Argentina. Camila Pizano y Hernando García, en el libro El bosque seco tropical en Colombia, explican que la principal característica de este bioma es “una fuerte estacionalidad de lluvias marcada por una época seca (menos de 100 mm de lluvia) de cuatro a seis meses al año” que ha causado “una serie de adaptaciones morfológicas, fisiológicas y de comportamiento en plantas, animales y microorganismos para los cuales vivir en el bosque representa un reto”.

De acuerdo con las investigaciones del Instituto Humboldt, el BST se encuentra “en seis regiones biogeográficas diferentes: el valle del río Patía en el sur del valle geográfico del Cauca, el valle del río Cauca, el alto y medio valle del río Magdalena, Santander y Norte de Santander, la costa Caribe y la Orinoquia”, y su importancia, explica Brigitte Baptiste en el mismo libro, radica en “la estabilización de los suelos, el ciclaje de nutrientes, la regulación hídrica y climática y la provisión de alimentos”. Así mismo, al colindar con zonas agrícolas y ganaderas, “brinda la posibilidad de mantener especies de insectos que ayudan en el control de plagas y vectores de enfermedades”, según las investigaciones de instituto Humboldt.

Sin embargo, pese a su belleza e importancia, el BST está a punto de desaparecer. En el mundo solo quedan cerca de un millón de hectáreas y un poco más de la mitad están ubicadas en Suramérica, de acuerdo con los datos del Instituto Humboldt. En el país, originalmente, este bioma abarcaba cerca de 9 millones de hectáreas (alrededor del 8 por ciento de su superficie continental), pero ahora solo quedan entre un 3 y 8 por ciento. Los distintos estudios de esta institución dan cuenta de que el 65 por ciento de las tierras donde antes había BST presentan desertificación. En otras palabras, aunque este bioma ha sido deforestado para actividades de agricultura y ganadería, la fertilidad de estas tierras se agotó, convirtiéndose en semidesiertos.

Diversos estudios, liderados por el Instituto Humboldt y otros centros de investigación, han descubierto en lo poco que queda de BST en el país, en las últimas dos décadas, alrededor de 2.600 especies de plantas (83 endémicas), 230 especies de aves (33 endémicas) y 60 especies de mamíferos (3 endémicos). Biodiversidad que se encuentra amenazada o en vía de extinción por la deforestación.

En Antioquia la situación no es distinta. El BST se localiza en las regiones del cañón del río Cauca (La PintadaPuerto Valdivia) de Dabeiba y Uramita, y de la costa Caribe en Arboletes, y también están a punto de desaparecer. Según un informe de Corantioquia, “los pocos remanentes de bosques que aún persisten se encuentran rodeados por grandes matrices de potreros, rastrojos y cultivos, que en la mayoría de los casos se mantienen debido a que se encuentran en terrenos con altas pendientes, que los hacen menos asequibles para establecer explotaciones agropecuarias. Sin embargo, estos remanentes son permanentemente intervenidos, ya que se constituyen en la única fuente de abastecimiento de madera con diferentes propósitos en el ámbito local”.

En el caso de Jericó, el BST se halla en la parte baja del municipio, en la vereda Cauca. De acuerdo con el estudio realizado entre Corantioquia y el Instituto Humboldt, esta zona tiene una cobertura potencial de cerca de 4.800 hectáreas. No obstante, en 2014 solo había 954 hectáreas distribuidas en cerca de 100 parches, que en su mayoría no pasan de las 20 hectáreas. Una investigación posterior de ambas entidades arrojó que en 2016 dicha extensión se había reducido a 626 hectáreas. Una altísima tasa de deforestación que de no detenerse acabaría con el BST de Jericó en los próximos cinco años. Entre otras cosas, la acelerada reducción de ese bioma se debe principalmente a las actividades humanas. Según el Estudio de Impacto Ambiental de AGA, hoy los principales usos del suelo en el valle del municipio son ganadería (con el 64,76 por ciento), conservación (3,48 por ciento) y agroforestales (6,75 por ciento).

Esos datos dramáticos demuestran que el BST está en vía de extinción y, con él, todas las especies que la habitan, sin contar con la reducción de agua que habría en la región y la desertificación de grandes porciones de tierra. Por eso, es necesario un urgente plan de salvamento de este bioma en el municipio de Jericó, que también sea base y ejemplo para otros municipios que atraviesan por la misma catástrofe ambiental.

El compromiso de AngloGold con el BST

Como se sabe, la compañía sudafricana AngloGold Ashanti (AGA) se encuentra en proceso de licenciamiento de su proyecto de cobre en Jericó. La mina Quebradona sería la iniciativa de explotación de cobre subterráneo más grande de Colombia y entraría en operación una vez se apruebe el Plan de Trabajos y Obras (PTO) por parte de la Secretaría de Minas de Antioquia y en cuanto la Agencia Nacional de Licencias Ambientales haga lo mismo con el Estudio de Impacto Ambiental (EIA).

AngloGold ha entendido el grave riesgo en el que se encuentra no solo el BST, sino otros ecosistemas como el bosque altoandino en Jericó. Por esa razón ha diseñado, como parte de su EIA, un plan de mitigación y compensación ambiental enfocado en recuperar y preservar estos ecosistemas y la cuenca de los ríos Piedras y Frío. El impacto sobre unas pocas decenas de hectáreas de BST será compensado con creces por la compañía, tal y como se describe en su plan. La ley les exige llevar a cabo una estrategia de mitigación en alrededor de 1.100 hectáreas, y la compañía propone un trabajo en más de 2.500 hectáreas para mejorar la biodiversidad y recuperar la conectividad de los ecosistemas entre el río Cauca y el Distrito de Manejo Integrado Cuchilla Jardín Támesis. En otras palabras, se trata de reconstruir y recuperar los circuitos ambientales y ecológicos entre la parte alta de la montaña y el valle, que hace décadas estaban desconectados. Ese proyecto, por supuesto, incluye darle nueva vida al BST.

El plan de AGA de mitigación ambiental está compuesto por cinco acciones: 1) conectar el BST de la región del valle, 2) conservar el BST de la cuenca de la quebrada El Guamo, 3) preservar la cuenca del río Piedras, 4) conectar la zona alta con el BST del valle, y 5) generar una zona de amortiguamiento del Distrito de Manejo Integrado de Jardín Támesis. A este proyecto se le suma la construcción de un parque biodinámico en el valle del río Cauca (predio San Antonio). Este parque ecoturístico de 10 hectáreas será la punta de lanza de reforestación del BST en el resto de la región, ya que este contará con viveros y lugares adecuados, especialmente para el desarrollo de proyectos de investigación, a fin de llevar a feliz término el proceso.

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créditos

Créditos

Productora general

Angélica Sánchez

Coordinadora de Proyectos

Jeanette Colorado

Editor Multimedia

Jóse Barrera

Ingeniera

María del Mar Tamara

Realización

Hecho a Mano Films

Producción del proyecto

Ilse Cárdenas Salazar